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26
2008
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+Opinión - +Deportes
Escrito por Jorge Luis Rocha   

Miguel Prince, técnico del Deportivo Pasto. Foto: AsociacionDeportivoPasto.com

Una vez más, el Deportivo Pasto se ha quedado fuera de los cuadrangulares finales. El juego tan irregular que el equipo tuvo, además de perder la identidad como local que antes lo hacía ser el mejor local de Colombia, son algunas de las principales razones por la cual el Pasto ya no es el mismo de antes.

Y es que los problemas no vienen desde el semestre pasado, sino que éstos están presentes desde que el Pasto disponía a jugar la Copa Libertadores en 2007. Por razones no especificadas, el D.T. que sacó campeón al equipo, Óscar Héctor Quintabani, renunció al club; llegaría Santiago Escobar, pero su estadía en el equipo fue corta, dejando al Pasto en una situación acosadora, ya que se venía la Copa Libertadores y aún no se tenía un técnico.

Para esta presentación, los fichajes no fueron los mejores, y la llegada de un técnico como Álvaro de Jesús Gómez ratificaría que el futuro del equipo estaba más incierto aún.

Su presentación ante el continente americano fue pésima, donde es seis partidos no consiguió ningún punto. El técnico fue cesado y el Pasto quedó en una fuerte crisis financiera debido a los gatos que participar en la Libertadores y tratar de hacer una buena presentación dejaría.

Miguel Augusto Prince llegó para el segundo semestre de 2007 para trabajar con las bases inferiores del equipo, pues a parte de tratar de impulsar al jugador nariñense, los fondos monetarios no daban abasto para tener fichajes de calidad.

Volviendo al presente, una vez más el objetivo de triunfar con jugadores de la cantera se ha ido al piso. Es hora de que, a omisión de empezar a fichar jugadores de garantía, el cambio táctico sea realmente nuevo, porque desde hace muchos años los ciclos en Deportivo Pasto no pasan de Néstor Otero, Miguel Augusto Prince y la ayuda que puede ofrecer un ex jugador e ídolo de la hinchada como Carlos Rendón. Esto implica que a la ciudad llegue un hombre que le pueda ofrecer más variedad a la hora de ver al equipo nariñense, que traiga nuevas tácticas y que se salga de lo que los nombres anteriores pueden ofrecer.

Que Prince siga al mando del club, es algo difícil, por eso ya se empiezan a manejar nombres, y volvemos a lo mismo: Néstor Otero y Santiago Escobar. A ello le sumamos lo que dijeron las directivas: "seguiremos impulsando los jugadores del Departamento". Son palabras y decisiones que seguramente a gran parte de la hinchada no le gustan, pero indudablemente, es una apuesta arriesgada, ya que los puntos que el Pasto logró reunir para escapar del descenso, poco a poco se le van acabando.