|

Al igual que Cali frente a Tolima y Junior versus Nacional, América y Chicó FC definieron la Copa Mustang I de 2008 desde los "doce pasos", donde los buenos cobros de cuatro de los cinco cobradores de la escuadra ajedrezada, más la mala fortuna de Adrián Ramos y Paulo Arango, le dieron la primera estrella a este equipo de solo seis años de edad.
Los partidos... En Cali Los 93 minutos en Cali fueron profundamente cuestionados, además de que venían con una severa previa en cuanto a lo arbitral se refiere, puesto que fechas antes para llegar a la gran Final del FPC, Óscar Julián Ruíz, el mejor árbitro de Colombia en la historia, tuvo un par de errores que desataron la furia del Presidente de la institución boyaca, Eduardo Pimentel.
Con sólo esas declaraciones, la Comisión Arbitral de Colombia se veía entre la espada y la pared, pues dejar fuera a Óscar Julián de la Final si Chicó llegaba a la misma, no era nada fácil.
Pues bien, llegada la primera Final, Wilmar Roldán, árbitro FIFA con gran valoración a nivel continental por sus destacadas presentaciones en la Copa Libertadores, sería el elegido, pero Pimentel encontró la excusa para prender las alarmas: pupilo de Óscar Julián. Y es que el mundialista siempre ha afirmado que "Roldán es mi sustituto".
Una vez impuesto el contexto en el cual se presentaría el partido en el Pascual Guerrero, el balón se movería para empezar a señalar al equipo que reemplazaría a Atlético Nacional y todo iba bien: buen juego, ambos equipos poniéndole el picante especial digna de una final y... el arbitraje pasaba desapercibido; sin embargo, el problema estalló en el minuto tres de reposición cuando Roldán decidió acabar el juego y de paso anular el gol que Chicó, justamente in extremis, convirtió. Los jugadores del cuadro visitante, espontáneamente, cercaron al réferi, que señalando el reloj daba sus justificaciones del porqué su decisión. |